
Saber con certeza que te quieren no es más que una vieja y utilizada razón para seguir adelante. Me siento bien, por tenerte a mi lado, por contar contigo y que cuentes conmigo, sea de la manera que sea. Te necesito muchas veces, aunque me cueste reconocerlo. Te quiero siempre, y jamás he dejado de quererte, ni lo voy a hacer jamás. Muchas personas pasaron por nuestras vidas en estos años, desde el principio no tuvimos un tiempo solo para nosotros dos, y lo echamos en falta... Pero supimos salir adelante siendo multitud, sabiendo sacar tiempo el uno para el otro, sabiendo querernos de manera poco egoísta. Y es que tú, me enseñaste lo que el resto no supo. Me contagiaste de alegría y me levantaste de mis peores caídas. Me demostraste mil veces que podía ser fuerte, y me enseñaste a serlo un poquito más. Lo que estás pasando no es fácil, pero tú no quieres verlo. Es tu forma de huir de todo, y no la voy a cuestionar, porque te ha ido genial hasta ahora. Pero para cuando te derrumbes por un solo segundo, porque sabes mejor que todos tenemos ese segundo en el que se nos cae todo encima, entonces me tendrás ahí para devolverte todos los abrazos que te robé. Y sabes mejor que nadie que tienes que seguir, y tienes que seguir por esas cositas que tu conoces mejor que nadie, que llevan 2 años creciendo y te conocen mejor que nadie... Ellos se apoyan en ti, eres su ejemplo a seguir, eres como su propio padre. Y aunque las cosas que no van a pasar nunca pasaran, yo estaría ahí para evitar toda esa soledad que tanto temes. Nada va a salir mal, y yo y tú nos vamos a seguir queriendo como nos quisimos todo este tiempo.



