lunes, 31 de enero de 2011

Sé fuerte que tú sabes como


Saber con certeza que te quieren no es más que una vieja y utilizada razón para seguir adelante. Me siento bien, por tenerte a mi lado, por contar contigo y que cuentes conmigo, sea de la manera que sea. Te necesito muchas veces, aunque me cueste reconocerlo. Te quiero siempre, y jamás he dejado de quererte, ni lo voy a hacer jamás. Muchas personas pasaron por nuestras vidas en estos años, desde el principio no tuvimos un tiempo solo para nosotros dos, y lo echamos en falta... Pero supimos salir adelante siendo multitud, sabiendo sacar tiempo el uno para el otro, sabiendo querernos de manera poco egoísta. Y es que tú, me enseñaste lo que el resto no supo. Me contagiaste de alegría y me levantaste de mis peores caídas. Me demostraste mil veces que podía ser fuerte, y me enseñaste a serlo un poquito más. Lo que estás pasando no es fácil, pero tú no quieres verlo. Es tu forma de huir de todo, y no la voy a cuestionar, porque te ha ido genial hasta ahora. Pero para cuando te derrumbes por un solo segundo, porque sabes mejor que todos tenemos ese segundo en el que se nos cae todo encima, entonces me tendrás ahí para devolverte todos los abrazos que te robé. Y sabes mejor que nadie que tienes que seguir, y tienes que seguir por esas cositas que tu conoces mejor que nadie, que llevan 2 años creciendo y te conocen mejor que nadie... Ellos se apoyan en ti, eres su ejemplo a seguir, eres como su propio padre. Y aunque las cosas que no van a pasar nunca pasaran, yo estaría ahí para evitar toda esa soledad que tanto temes. Nada va a salir mal, y yo y tú nos vamos a seguir queriendo como nos quisimos todo este tiempo.

viernes, 28 de enero de 2011

Passée composé


El pasado se compone. Se forma con distintas partes, se juntan en tu memoria y te dan un solo tiempo. Ayer, hace un año, el miércoles o hace unos segundos. Todo pertenece al mismo conjunto. Estaba queriéndole, le quise, le quería. ¿Que gran diferencia no? Je ne t'ai jamais aimé. Je jamais te aimais.
Nous avons écrit un unique passée. Nous conjuguons beaucoup de verbes, mais le plus joli etait ton sourire. Tu m'as appris a jouer avec le soleil, a jouer avec ton peau et tu m'as appris a conjuguer mes sentiments. Je ne te oublie jamais. Mais nous ne sommes rien pas. Nous sommes tombées parce que notre amour était trop lourd.

jueves, 27 de enero de 2011

Biggest.

Lo peor del amor es cuando al punto final de los finales, no le quedan dos puntos suspensivos...

Lovers go home

Tendré fuerza para construir una amistad tan bonita que el vecino, territorio del amor, empezará a mirarnos con envidia y acabará organizando excursiones para venir a preguntarnos como hicimos.

Como siempre

De todo modos no es novedad que el mundo y yo te queremos de veras, pero yo siempre un poquito más que el mundo

miércoles, 26 de enero de 2011

Hacia la luna

Calzar un 38 no me impide dar grandes pasos.

Hastío.


Somos unos idiotas. Solo somos felices cuando estamos jodidos. Lo tenemos todo, y nos limitamos a ver lo que hay detrás de todo eso, detrás de toda esa felicidad. Lo perdemos, y lloramos y gritamos como cuando le quitan un juguete a un niño. Porque quizás no sea más que eso, un estúpido juego, que aburrida sería la vida sin problemas, sin líos, sin manías... ¿Y cuando no tenemos nada? Cuando no tenemos nada, lo que más nos jode en el mundo es perder la tranquilidad que sí teníamos.

martes, 25 de enero de 2011

¿Y si...

todo ha sido un paréntesis? ¿Y si nada cambió? ¿Y si fue menos de lo que dices, y más de lo que digo? ¿Y si nunca existió nada? Cuando se juntan las metas con las ganas de soñar el resultado no suele ser muy satisfactorio. Esta vez teníamos tantas ganas de ser felices que lo fuimos, claro que lo fuimos. En uno de esos millones de malditos universos paralelos en los que ocurren todas las convinaciones posibles de sucesos; en uno de esos sí fuimos felices. Al igual que en otro amplio abanico de ellos jamás te conocí, jamás te quise, jamás te extrañé.... Aunque duela, aunque la herida escueza es mucho mejor tener algo que avive las ganas de seguir y te haga no tirar la toalla en momentos del todo desesperanzadores. A querer aunque te duela, solo por ver unas escasas líneas de felicidad simbiótica. Porque esta última, solo es real cuando se comparte.

Los formales y el frío

De manera que él se quedó en princpio
a besar sin usura sus pies fríos los de ella
después ella besó sus labios los de él
que a esa altura ya no estaban tan fríos
y sucesivamente así
mientras los grandes temas dormían el sueño que ellos no durmieron

lunes, 24 de enero de 2011

De 0 a 100

Con una sola frase consiguió comenzar una reacción en cadena. Temblores, miradas fijas en ningún sitio y un movimiento constante del globo ocular. Reacción en cadena, que como consecuencia final tuvo otra lágrima más. Otra más a la lista de decepciones, de desengaños, de mentiras, de farsas, de falsos sentimientos, de cariño injustificado, de acusaciones sin fundamento y de traiciones de subconsciente. En fin, para que darle más vueltas, otra más a la lista de facetas a eliminar. No creo que este sea mi mejor año. No creo ni siquiera que estas reacciones no se hagan rutina en mi vida.

Puedes hacerte el sordo.

Tragarte tus propias palabras forma parte de una dieta equilibrada. Te las comerás, estoy segura. Puede que sea muy optimista, pero no parece muy útil ser otra cosa. Demostraré todo, pero no a ti, sino a mi. Porque odio dudar de mi misma.

domingo, 23 de enero de 2011

Realise youself

And now all is broken
my heart beat for anybody
you are farer than a shooting star
and I'm still in my love story.

sábado, 22 de enero de 2011

Suma y sigue.

Sumamos. Un año más. Un año más vieja, un año menos joven. Un año más por delante para aprender, para llorar, para sonreír... Y mi vida no va a cambiar para nada. Mi cumpleaños, me siento igual que ayer. Voy a seguir con las mismas compañías que hasta hoy, seguiré estudiando lo mismo que estudiaba ayer y sentiré lo mismo que hace unas horas. ¿Tanta fiesta para qué? Para olvidarnos al menos un día al año lo jodida que llega a ser la vida.

jueves, 20 de enero de 2011

Con Y de taxi.

Por el tiempo, que perdimos, que contigo que sin ti. Por tus bailes, tus salidas solo tú eres así. Por tus verdes ojos tristes , por tus ganas de llorar; eso es mucho más de lo que yo jamás podía esperar. Por donde andabas dímelo, por donde andabas. Te he buscado por la ciudad y no te encontraba. Hoy he enterrado aquellos besos que regalé. Y ya no tengo que esperar, perdido en la calle.
Por tus guiños, tus manías y tu forma de mirar. Por los sitios que nos vieron, por los días que vendrán. Por tus noches en mis manos, porque ya te tengo aquí; eso es mucho más de lo que yo jamás podía pedir. Por donde andabas dímelo, por donde andabas. Te he buscado por la ciudad y no te encontraba. Hoy he enterrado aquellos besos que regalé. Y ya no tengo que esperar, perdido en la calle.
Por tus noches en mis manos, porque ya te tengo aquí...

miércoles, 19 de enero de 2011

Con Y de medios enteros.

Esa noche se estaba ahogando en el futuro que ella misma hizo. Se ahogaba en sus lágrimas, en el vaso que tenía encima de la mesa, y en la tinta de aquel bolígrafo que nunca dejaba de escribir. Tecleaba al ritmo de su corazón, en un intento frustrado de gritar desde el absurdo teclado todo lo que tenía dentro. Quería desdoblarse, mostrar la otra cara. Cambiar de mejilla, porque la que tenía ya había recibido muchos golpes. Nadie entendía lo que sentía, ni siquiera yo, estaba revuelta y mezclada, era igual que su cubata. La isla de hielo que tenía en el centro se derretía, se acababa la buena vida, las preocupaciones aparecían y todo cambiaba de sabor, de grados y de importancia. Puedes sacar un hielo de un cubata, pero no lo puedes sacar cuando se hace agua. Y una vez más llegaba tarde, otro ingrediente más a la mezcla de sabores y emociones, a la mezcla de palos y golpes y demasiado pocos en el rincón de las buenas noticias. Nadie la entendía. Ni ella misma. Le quería y no, le dolía y no, sentía y no... Qué ganas de odiar, de seguir, de parar, de volver atrás, qué ganas de ser feliz, de tenerle, de no perderle y de reconstruirse. Qué ganas tenía de encontrar alguna buena razón para no acabar con todo. Eso es lo único que encontró; encontró una gigante razón, en el medio de toda la tempestad encontró un poco de calma. Encontró un par de recuerdos casi olvidados, encontró una película y una vieja canción. Encontró una sonrisa y un cuello familiar y decidió seguir. Decidió seguir para no olvidarlo.

Con Y otra vez.

Espero que seas muy feliz con tu nueva vida... Que te quieran lo que se supone que yo no te quise, y que quieras tanto como decías que me querías. Que sientas lo que sentiste conmigo y lo que no conseguí provocar en ti, que cada escalofrío que sentí por ti lo sienta ella mil veces más, que seas tan feliz como consideres que te mereces, que no te hagan daño, que cada beso sea una estrella y te suba a la luna... Que flotes, que sueñes, que vivas, que quieras... Y que cada palabra que digas te la devuelvan con tanto amor como tienes tú... Que esta vez no haya una última, como pasó con nosotros, que sea como quieras que sea.... Que no dejes de ser tú, que no te pierdas por el camino.
Y solo te pido, por favor, que me dejes al margen, que no intentes que seamos lo que no somos, ni intentes explicarte lo que ahora ya no importa. Que no me preguntes que tal me va sin ti, ni quien va a llenar el vacío que los dos dejamos. No vuelvas, pero tampoco te vayas del todo. Y por favor, no pienses en mí nunca más.

martes, 18 de enero de 2011

Corazones en Atlántida.

La vas a besar. Y el beso que le des será por el que medirás todos los otros besos de tu vida.

lunes, 17 de enero de 2011

Serotonina deficiente.

Ese frío gélido. Ese frío que se hace eco en tus retinas y rebota en tu mirada. Ese frío que se cala por tus huesos y capilares. Ese frío que te detiene el pulso cardíaco. Frío ventricular y auricular. Sístole, diástole, sístole, diástole... Frío desértico, frío solitario, frío corruptivo y frío con sabor a tónica y nicotina, café y cava, champagne y whisky. Hielo en movimiento, por el medio de tus poros. Helado viento como espadas, que se clavan, se clavan en tu mirada y chocan partiéndose en mil pedazos sobre tus helados vistazos. Mil pedazos de mil tonos diferentes de azules blanquecinos, colores tristes, apagados, helados. Tú, tu corazón, tus ojos, tus labios, incluso tu cerebro está congelado. A excepción de tus piernas y lo que mora en ellas, que se mantienen tan cálidas como estaban mis manos sobre ellas.

domingo, 16 de enero de 2011

Lo que no ves

Estoy sin cobertura, hace tiempo que no me pilla el 3g de las emociones. Y no es porque no siga viva, porque las cosas me siguen doliendo igual que antes, incluso más. Y cada día son más cosas las que reavivan todo, pero hay que ser fuerte, mirar al frente y seguir hasta un lugar más alto, donde quizás encuentre cobertura... Nada se borró, todo sigue en el mismo sitio de antes, pero ¿para qué tanto sufrimiento si ahora le volvemos a dar la vuelta a todo? ¿Para qué tantos gritos, tantas discusiones, tantas lágrimas? ¿Para tirarlas a un cubo que acaba encima de mí otra vez? Puede que ahora vaya todo peor, puede que me equivoque y puede que no. Es seguro que hicimos cosas mal, pero también lo es que nos quisimos. Es seguro que nos seguimos queriendo, pero nos hacemos daño. Mucho daño. Lo de poner buenas caras no funciona, siempre me sacas la mala... Antes, me ponías una sonrisa. ¿Intentas que te las pague todas? Hubiera sido más fácil que me lo dijeras y pediría un crédito, por teléfono seguramente no, pero por ahora no estoy incomunicada del todo, así que, por favor, déjame continuar mi vida, contigo preferiblemente, pero sal de una maldita vez de mi mente.

Reflexión fatal.

Siempre escogemos la opción más fácil. La más fácil para nosotros... O para nuestros sentimientos.

viernes, 14 de enero de 2011

Es todo una gran farsa

Al fin y al cabo, nos acabamos apoyando siempre en la misma maldita persona. Y por motivos normalmente repetitivos, acabamos alejándonos de su lado una vez tras otra, y volvemos tiempo después con la única sonrisa que tenemos disponible para esa persona, la que nos saca a flote y muchas veces, nos vuelve a hundir. Pero para qué engañarnos, no podríamos vivir sin ella, sin lo bueno y sin lo malo; y lo más importante, la quieres muy por encima de lo que quieres al resto, porque nunca mejor dicho, el resto es el resto, y esa persona, siempre será esa persona.

jueves, 13 de enero de 2011

La ciencia de la vida

Seguimos empeñándonos en decir que somos como somos, que somo auténticos, cuando en realidad nos escondemos detrás de una máscara. Si no actúas como eres de verdad, jamás podrás ser feliz del todo.

miércoles, 12 de enero de 2011

Falsas verdades

Lo que más dolía de todo era que la gente pensaba que era feliz. Que estaba bien con su nueva vida, y que no tenía ningún remordimiento, que no se arrepentía de nada y que no soltaba algún sentimiento en forma de lágrima alguna que otra noche. La gente era ingenua y ella lo sabía, eso era lo que más dolía. La mujer de hielo no existía.

domingo, 9 de enero de 2011

Blindaje.

Al segundo día ya se había pedido debajo porque decía que acababa con los brazos reventados. Me había pedido que comprara azúcar en terrones porque odia que la mesa se quede con puntitos blancos porque tiene mal pulso y siempre se le cae el azúcar de la cucharilla. Y había traído un bote de su café, porque tampoco le gustaba el descafeinado, dice que le gusta lo auténtico, lo que sabe a lo que se lleva dentro. Siete días después se fue, tan rápido como vino. Se acabó el azúcar, y se llevo con él su café; y estoy casi segura de que intentó llevarse su lado de la cama y un poquito de mi corazón, pero yo ya lo tengo todo a prueba de morosos.

sábado, 8 de enero de 2011

Me expandí en cuanto a necesidades

Perdió el autobús con destino a la felicidad. Perdió tantas cosas, y encontró tantas otras... Perdió amigos, perdió amor, perdió vida, perdió ilusiones, perdió sentimientos y encontró otros...También ganó soledad a toneladas, ganó nuevas metas, ganó nuevas melodías y nuevos tonos sepia. Ganó experiencia, y ganó malos recuerdos. Unas medias naranjas no tienen porque encajar, por eso en las tiendas se venden distintas tallas. Con el tiempo todo se gasta, el tiempo es el responsable. Con el tiempo se necesitan cosas nuevas, pero no por ello, dejas de necesitar las viejas. En el fondo, el tiempo es el malo de esta historia; aunque los hay que dicen que el tiempo lo cura todo pero... ¿Qué pasa cuando el tiempo es la enfermedad? Te presiona, te aprisiona y te destruye. Te hace pedacitos y te rompe órganos vitales. ¿Qué más pedirle? Un buen ron. Una buena copa de whisky o un vodka de marca Hacendado de esos que valen 4 euros, porque con lo caros que están los sentimientos, me vas a tener que prestar suelto para dejar propina al camarero.

Prometo pagarte tus besos a plazos.

Y yo buscando una cama mejor que tus brazos... Prometo devolverte los besos de vértigo que no nos dimos, somos drogadictos de promesas incumplidas y tardes soleadas de días de lluvia. De pequeñas ironías y pequeñas canciones. Y las pequeñas promesas que se clavan donde duele, solo alguien puede sacar, fíjate, tú ya no estás. Lástima por las medias verdades, y lo siento por las heridas. Yo solo buscaba una cama mejor que tus mentiras.

viernes, 7 de enero de 2011

Bonito disfraz.


Todo empezó así, en Ikea. Un sitio donde se suele ir con una vida ya hecha, pero la verdad es que andaba escasa de presupuesto y me fui a racanear coca-cola gratis. Y allí estaba él, o alguien, o algo; o el sentimiento en sí. Estaba él, como un terremoto que hizo una grieta en mi corazón, y cada rizo suyo se incrustó por mis venas, arterias y capilares creando así una ramificación de cuero cabelludo de una belleza asombrosa, tanto como cuando me fijé en el mar de sus ojos y me perdí por primera vez en ellos. Una sacudida eléctrica un tanto incandescente, como aquella lámpara que estaba mirando. Luz blanca, igual que la luz que desprendía con su piel curtida por las horas debajo del sol, que más tarde, se transformaría en una oleada de deporte a lo que atribuí el mérito de formar esos músculos casi perfectos, un poco flojos quizás, pero en tensión todo se veía mucho más claro. Reacciones sin sentido, un descontrol de emociones y todo a una velocidad vertiginosa de 1,52 segundos. El mismo tiempo que tardé en tirar sobre su camiseta sin mangas mi vaso de coca-cola, y el mismo en que tardé en comprar la lámpara, pero a diferencia de como entré, con una vida en construcción.