miércoles, 25 de mayo de 2011

Ironías las justas

Las sonrisas no son de usar y tirar. Se quedan ahí, contigo, toda la vida. Soy una coleccionista de sonrisas, soy una aficionada a los buenos momentos con los que intento camuflar los malos. Tengo un humor distinto cada día y me encanta desahogarme con tinta y papel. Me gusta tener mejores amigos con los que regalarme besos, compañeros a los que prestar sonrisas y desconocidos a los que descifrar con miradas. Códigos encriptados como compases de canciones, sentimientos a flor de piel que rebosan alegría y en resumen una vida, con buenos y malos días, pero qué más pedir. Hubiera sido peor ser un cangrejo...

miércoles, 18 de mayo de 2011

1%

Una gran ironía es encontrar a alguien que te entienda sin haberlo conocido más allá de tres semanas atrás. Encontrar a alguien que te quiera, y querer a esa misma persona. "La vida es muy puta, pero nadie se atreve a follársela". Suena todo muy bestia, pero es la realidad, el mundo es así. Nadie va a aparecer por arte de magia para suavizarte la pérdida de un ser querido, nadie va a bajar del cielo para hacer que tus problemas desaparezcan. Todo lo que necesitas para existir lo tienes delante de tus narices y te empeñas en no verlo, en difuminar la realidad porque en el fondo nos encanta vagar sin rumbo, perdidos, flotar y esperar a ver a donde nos lleva la marea para tener un nuevo objetivo: Salir de todo lo que tú mismo liaste. Y si lo haces es por que no te quedan sueños, te quedaste sin metas, reconócelo ya. Que eres más débil de lo que piensas, que jamás serás como quieres ser a menos que te quieras totalmente. La autoestima es algo de lo que mucha gente carece y muy pocas reconocen que no lo tienen. A nadie le gusta decir que no es como querría ser, a mi tampoco, ¿Y qué? Es la vida que tienes, y solo tienes una para aceptarte y no avergonzarte de lo que hagas. Vivir cada segundo como si fuera el último no es bueno, entonces cuando llegues al final ¿Qué te queda? El resumen de tu vida sería una monotonía de emociones fuertes, y a mí, personalmente, me gustan las montañas rusas. Por eso, quizás, te quiera tanto.

lunes, 16 de mayo de 2011

Sonrisas curvas.


Una nueva carrera por la autopista a ninguna parte. Hierba verde, cielo gris, día negro. La acera mojada apura sus últimas bocanadas de humedad en esos odiosos charcos que se cruzan en el medio de ti y ninguna parte. Caminar por no parar, todo ayuda menos volver a atrás. Esperando una respuesta sin querer reconocer que esta no va a ser la excepción que confirme la regla, porque 2 más 2 siempre son 4, porque en toda situación ocurre eso malo que pensamos que nunca va a ocurrir, porque somos optimistas por defecto y pesimistas de nacimiento; porque no tenemos término medio ni decisión adecuada. Porque si fuera la directora de mi vida, acabaría siendo un personaje secundario y alguien, sin más, mi paranoia matutina, obsesión vespertina y corazón sanguinario. Porque una vida sin cariño es igual que un café sin olor, igual que un trato sin su apretón de manos. Igual que un nosotros formado por mis recuerdos y yo, los sobrevivientes a eso malo que siempre ocurre en un día negro, con el cielo gris y la hierba verde; con la acera mojada que apura sus últimas gotas de la intensa lluvia anterior a la calma, con los mismos ojos de siempre que se buscan en un vago intento a encontrarse y por fin, tomar esa autopista rumbo a ninguna parte.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Y no hay más.

La felicidad total no existe.

lunes, 2 de mayo de 2011

Nitrógeno líquido

Cuando estás en lo más hondo, solo te queda subir. Reorganizarse y cabeza fría, a menos siete grados si hace falta, corazón de hielo, sin altas expectativas pero avanzando, sin prisa, pisando en firme para no encontrarse una capa de hielo demasiado fina como para resquebrajarla con solo tocarla y una vez más, caer en picado a un abismo oscuro como sus pupilas. El verde de sus ojos, de nuevo, más envolvente que sus manos rozando piernas, rozando corazones, tocando hondo...