martes, 30 de noviembre de 2010

Polígono amoroso

Sonrisas, miraditas, caricias, abrazos, besos, labios, ojos, aire, suspiro, suspiras, me agarras, escapo, te ríes, me río, te quiero, me quieres, nos queremos; mordisquitos matutinos de ambiente relajado, despreocupado y ¿por qué no? romántico. Historias con finales distintos, historias de amor, de juego, de lujuria, divertidas y no tan divertidas; historias de ganadores, de perdedores y de luchadores. Historias entre tú y yo, entre una tercera persona, y una cuarta, quinta y sexta. Mentiras inexistentes, verdades con sobrepeso y corazones que no saben mandar, controlados por cerebros que creen saberlo todo pero en una vida donde las normas se imponen al ser humano. Una vida demasiado controlada, con muy pocos mordisquitos, una vida demasiado entera, demasiado vieja, demasiado atrofiada.

De tripas corazón

-Estoy pensando en tí.
-¿Te acuerdas de mí en una película de vísceras donde gana el que se quite más carne?
-Sí, ya ves. Cualquier momento es bueno.
-¿Seguro?
-¿De verdad crees que esta sonrisa de idiota la llevo porque es graciosa?

Mongoles se denominan

Cansada de oír estupideces en una vida donde priman los imbéciles malhablados, con sus abreviaturas chonis y sus flequillos iguales que los de los caballos de los indios, esos crios que cuando ven a un coreano piensan en chinos, con sus novios de película, que no duran más que uno de estos filmes; y sobre todo con sus grandes tonterías, que al fin y al cabo, pensándolas en frío, te hacen llorar. De la risa o de la pena que dan, pero te sacan una lagrimilla. Y ya consiguen más que yo, transmitan una cosa u otra, ellos ya lo han hecho y yo sigo por el camino hacia la empatía, que me está costando más que a esos diablitos escribir con todas las letras.

¿Para que soñar pudiendo luchar?


Let's waste time
Chasing cars
Around our heads
I need your grace
To remind me
To find my own

Celebremos la victoria antes de ganar


-Tengro frío- le dije.
-Pues no será por cariño que no te dea
-Dejas de tener frío cuando tus venas van cargadas de amor, de amor de verdad; cuando quieres a alguien el frío es una sensación que no existe. Cuando deseas a alguien porque te pone, porque está bueno; el calor es un estado de ánmo
-¿No me quieres?
-Tampoco te deseo.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Ailofiu


Querer a alguien significa nada más que ponerte en el lugar del otro antes de hacer nada. Parece sencillo, pero actúar pensando en otro y no en tí, es síntoma de una personalidad poco egoísta y receptiva. Querer a alguien con toda tu alma significa desaparecer del mundo, y confiar a ciegas en alguien que te guía cuando te faltan todos los sentidos; confiar en que te quieran y querer hasta que te duela.

La distancia sopla y hace viento, que se lleva los recuerdos


Repaso una y otra vez las palabras que me dijiste el día antes de marcharme, juntos en las rocas del Orzán. Ellas son las que alimentan el fuego de mi amor y me ayudan a soportar tu ausencia. ¿Cómo voy a olvidar la confesión de que todos los años de tu vida fueron solo una preparación para el día donde nos conocimos? Aúnque las palabras que repito un día y otro son las que me dijiste despues de la primera vez que nos besamos "Cualquier hombre se ahogaría en el mar de tus ojos" es lo más bonito que nadie me dijo nunca.

Me acuerdo de tus palabras, pero aún me acuerdo más de tus besos. Me gustaría que estuvieses ahora aquí, a mi lado, y pudieses apretarme entre tus brazos, para besarnos así hasta perder la respiración. Bien sé que tú tambien me recuerdas, pero me gusta que me lo digas, porque cuando se quiere a alguien como te quiero a ti, hay frases que el corazón no se cansa de escuchar. ¿Cómo no voy a ser feliz? ¿Acaso hubo alguna vez una mujer que poseyera un amor tan grande como el tuyo?

sábado, 27 de noviembre de 2010

Segunda estrella a la derecha y todo recto hasta el amanecer

Andaba, por no correr. Todo el mundo se fijaba en mí, o eso me parecía, y yo no me fijaba en nada. Iba sin rumbo, pero con un paso decisivo. Nunca volví un paso atrás, lo avanzado no podía retrocederse. Parecía que tenía prisa, por llegar a ninguna parte. Intenté salir de esa situación, pero no daba, andaba, andaba... Y no pensaba. Mirada fría, penetrante a un objeto en segundo plano. Y la gente me miraba, los coches me pitaban; no estaba en un paso de cebra. Pero me daba igual. Yo quería llegar. Entonces empezó a llover, pero solo para mí. Estaba mojada, como siempre, todo difuminado por mis ojos encharcados de gotitas de mi propia lluvia, ni frío ni calor, no sentía. Si me pincharan estoy segura de que no derramaría sangre. Y la gente me seguía mirando, y me seguía dando igual. Entonces llegué al final, y solté una carcajada a la vez que un diluvio se avecinaba sobre mis mejillas. Estaba ironicamente loca, loca por él. El frío empezó a calarme hondo, las carcajadas se convirtieron en un vaho que demostraba que ese frío que sentía era totalmente real. Miré a todos los lados y no vi nada, estaba en un desierto de hielo, de frío, un desierto donde diluviaba pero a la vez, la sequía de amor y cordura era espantosa. Y la gente dejó de mirarme para llamar a la policía cuando me senté en el medio de la acera y empecé a llorar como una loca, pero totalmente cuerda. Nadie me entendía, ni yo misma

Te quedas corto, como tus noches

Can we pretend that airplanes, in the night sky are like shooting stars?
I could really use a wish right now.

Pide preciosa, que tu boquita mande, porque
eres lo más grande, lo que más quiero
y lo único que anhelo

Dulcemente empalagoso


En una relacción no puedes ser obsesivo, ni destructivo, ni excesivamente pesado, porque como todo lo frágil, se rompe. El amor es el que tiene que poner los horarios y las reglas. Pero en ocasiones el tiempo es el que manda, entonces el amor queda en un segundo plano y todo lo importante se pierde; solo se queda el morbo de una relacción en vías de extinción.

viernes, 26 de noviembre de 2010

No estacionar, salida de sentimientos


El ser humano se empeña en poseer. Pone límites y reglas estúpidas a todo, para que luego otros las rompan. Promete y engaña, regala y roba, abraza y mata. Al ser humano se podría considerar como un cactus, un bonito cactus con bonitas flores; que cuando lo tocas te pinchas.
Y esque ahora mismo, muy poca gente entrega sin pedir nada a cambio. Ayudan sin tenerte anotado en una libretita de "favores pendientes" para reclamarte en algún momento de su vida. Y luego está ese otro tipo de gente que cree ayudarte cuando lo único que necesitas es alejarte del mundo, relajarte, una estufa calentita y un par de buenos libros con los que pasar el rato. O quizás una peli con alguien a quien en realidad quieras, donde esos silencios son del todo menos ásperos. Esa gente que cambia tus problemas, sí, pero que te genera otros peores; y lo más triste de todo es que te pone reglas; que si haz esto, que si esto no está bien... Cuando todos somos mayorcitos y sabemos perfectamente lo que queremos y lo que no.
E igual es por eso, por lo que la gente posee, para mandar en algo, tener el control, dominar, sentirse poderoso, pero no son más que simples cosas materiales que, al final de todo, se olvidan. Porque como dijo un tal Agustín Fernández Paz : "Cando me decato de como nos imos pasar por este mundo sen deixar rastro despois de levar unhas vidas estúpidas, comprendo con rabia que na vida o único que queda é o amor."

Muchos no entenderéis nada de esto, pero... Palabras claves, que vienen a decirnos que lo único que cuenta, son los sentimientos. Porque los materiales tarde o temprano los perdemos.

jueves, 25 de noviembre de 2010

El cuchillo del rey Arturo



Y cuándo alguien dijo que nosotros mismos éramos nuestro peor enemigo tenía mucha razón. Pero no toda. El tener sentimientos es de nuetros peores enemigos, el estar entre la espada y la pared nuestra peor arma rival... Y el no decidirse entre dos cosas totalmente distintas, el no tener tiempo suficiente viéndolo delante... Ese si es nuestro peor enemigo, pero en el fondo, es culpa nuestra.

Darling?






No te voy a decir que eres lo mejor que me pasó en la vida... Porque sino no estaría ahora mismo aquí. No te voy a decir que estuve meses sin salir de casa porque jamás lo he hecho. Ni me destrozaste la vida, ni me rompiste el corazón, ni te echo de menos todos los días. Pero cuando me acuerdo de tí, duele muchísimo. Mentiría si dijera que me eres indiferente, que me das igual... Porque hay ciertos aspectos de tu vida que tienen que ver con el final, con nuestro final... Y esos son los que duelen, los que no se me pasan por alto y los que tú te molestas en recordarme. Me duele el hecho de perderte, de haberte dejado escapar... Pero me reconforta saber que nunca más voy a tener que joderme por tí.